Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog. Gracias por respetar el trabajo de los demás.



miércoles, 20 de enero de 2016

Reinventando límites [cierre]

"Tanto si crees que puedes hacerlo como si crees que no puedes, estás en lo cierto." - Henry Ford. 

Querer, al menos en la oposición, no es poder. Es condición necesaria, pero no suficiente. También se necesita sacrificar, luchar, aceptar los golpes y volver a levantarse. Y, a veces, ni con esas el ansiado aprobado llega, porque la suerte también cuenta, a veces para bien, otras veces para mal. 

Pero esto solo es un fracaso si nosotros lo vemos como tal. También puede significar simplemente una piedra en el camino con una lección que aprender. Incluso, puede ser una puerta a una nueva oportunidad. 

Sea como fuere, termine donde termine el camino de la oposición, no es nunca un tiempo perdido. Nos enseña a valorar nuestro tiempo, delante y detrás de los libros; nos enseña quién apuesta por nosotros y quién no se merece que perdamos un segundo; nos enseña a ser perseverantes y cabezotas. 

La lección más importante que deberíamos aprender durante la oposición es que nuestros límites son solo aquellos a los que nos atamos nosotros mismos. Y que siempre hay que creer en uno mismo. ¿De qué te sirve estudiar si mañana antes del examen solo piensas en que no puedes lograrlo?

No dejéis que nadie os cuestione. No os cuestionéis vosotros mismos. No os perdáis por el camino, porque vaya a donde vaya, merecerá la pena. Y no dejéis de reinventar vuestros límites. 


Doy las gracias a todos los que habéis leído, opinado, ayudado a otros compañeros a través de "Sobrevivir a opositar" durante estos tres años. Pienso que en un blog hay que publicar por gusto, post que salgan de mí y mi inspiración, y no repetir, ni lo escrito por mí misma ni lo leído en otros sitios. Así que, si ya hacía meses que por unas cuestiones u otras, no encontraba tiempo o ganas para el blog, esta pequeña reflexión es su cierre. Quizá definitivo, quizá temporal, pero cierre al fin y al cabo. Y os deseo muchos éxitos en vuestro camino.

photo credit: Explosion via photopin (license)

viernes, 30 de octubre de 2015

En la línea de salida

Colócate cada mañana en la línea de salida. Tu objetivo: darlo todo hoy para estar más cerca de donde quieres estar mañana.

Esta carrera no es fácil, porque empiezas a correr sin saber si vas a hacer media maratón, una entera o varias empalmadas. Vas a pasar por etapas más sencillas, etapas con pendiente pronunciada y etapas donde querrás tirarlo todo por un barranco y plantarte.

Y esta prueba, como cualquier otra de la vida, necesita su preparación, su tiempo de desarrollo. Paciencia. Tesón. Sacrificio. Ganas. Ni siquiera los mejores deportistas, aquellos que hacen reveses de raqueta de forma natural o manejan motos como si volasen o meten triples con los ojos cerrados, ni siquiera ellos llegan a sus sueños sin trabajar ni llegan de la noche a la mañana.

Este verano me dijeron que la oposición es como una prueba deportiva de alto nivel, con mucha exigencia mental y también física. Poco agradecida en el día a día, durante los entrenamientos, donde no ves resultados tangibles; que a veces pide que des más y más, hasta dejarte sin energía. Pero que cuando se logra el objetivo, la satisfacción cura todas las heridas y el cansancio.

¿Sabes cuál es el truco? No ponerte límites. O más importante aún: no inventarte límites que no tienes. Intentar siempre dar un paso más hacia delante. Siempre hacia delante.

Y si hoy no puedes más, para, descansa, coge fuerzas. Pero mañana levántate y vuelve a ponerte en la línea de salida.

Tienes dentro de ti todo lo que necesitas para superar los desafíos de la vida.” - Brian Tracy
Os invito a seguir este consejo de Quiérete Mucho ;)

viernes, 23 de octubre de 2015

Poniendo un poco de color a las etapas grises

La vida durante la oposición dista mucho de ser perfecta en el día a día general. No hace falta tener ninguna situación externa para que el opositor se sienta cansado y, a veces, frustrado, porque eso lo da ya de forma natural nuestra tarea diaria, repleta de esfuerzo cuyos resultados no vemos a corto plazo. Digamos que esto de opositar es un salto de fe en muchos sentidos.

Aunque a veces la gente de nuestro alrededor no lo entienda, esa frustración va haciendo mella día tras día. Por muy optimistas que seamos, es inevitable que durante el tiempo de la oposición tengamos rachas en las que vemos todo como si fuese un largo día gris, de esos en que ni llueve ni deja de llover. En algunas ocasiones, será un rato o un día desanimado; en otras, se convierte en una etapa más o menos larga, donde no solo batallamos con los libros y apuntes, sino contra nosotros mismos.

Al final, nosotros somos los jueces más duros, nuestro peor enemigo.

Pero igual que somos los que tiramos hacia abajo de nosotros mismos, también tenemos que ser quien nos saque a flote, porque el mundo no deja de girar aunque nosotros nos quedemos quietecitos en un rincón.

Los que nos quieren, estarán ahí, sin duda. Aunque, la verdad, no necesitamos que nadie nos diga algo tipo "¡este es tu año, segurísimo, con todo el tiempo que llevas estudiando!" o "pobre, lo que necesitas es un fin de semana sin estudiar". En realidad, es preferible rodearnos de personas que sencillamente nos escuchen si lo necesitamos o que nos ayuden a desconectar y ver el mundo que hay más allá de nuestros libros.

photo credit: Umbrellas via photopin (license)
Pero si nosotros no intentamos ver las cosas de un modo distinto, no hay nada que hacer. Y es más fácil decirlo, que hacerlo, como todo en esta vida.

Personalmente, en estas ocasiones me he ayudado de pequeñas cosas, como modificar un poco la rutina: cambiar de lugar de estudio, cambiar el propio lugar de estudio (decoración, situación de la mesa...), sacar tiempo para algo que me despeje la cabeza... Detallitos que parecen tontos pero renuevan el aire alrededor y ayudan a cambiar un poco la actitud. Poner un poco de color a esas etapas grises.

Por supuesto, hay veces que se necesitan cambios más notables: estudiar en la biblioteca (o al contrario, en tu casa una temporada), cambiar de preparador o academia... Incluso cambiar de oposición, aunque suene a locura, porque quizá te das cuenta de que te motiva otra profesión.


Sin pasión y ganas por lo que haces, esto deja de ser tu opción y se convierte en una obligación. Lo importante es que no te quedes sentado, compadeciéndote de ti mismo. Sal ahí, y busca algo que te renueve las ganas de comerte la oposición. Y ya sabéis eso de que "si el plan A no te convence, hay 26 letras más en el abecedario".

viernes, 16 de octubre de 2015

Colapsando con las reformas

Entre las peores tareas de un opositor se encuentra, sin duda, introducir modificaciones en el temario. Cortar y pegar reformas sobre los libros, imprimir temas cambiados, tener que volver a subrayar y trabajar sobre los cambios... Y lo peor: borrar de algún modo algo que ya tenías en la cabeza para sustituirlo.

Siempre es molesto, sin duda, pero nos resignamos cuando es poco, dentro de lo que cabe.

Lo peor es la situación actual de aquellas oposiciones donde la legislación tiene gran peso; aunque estoy segura de que en cualquier oposición ha ocurrido en algún momento dado. Hablo de que, en cuestión de pocos meses, las reformas afectan a una gran parte del temario.

Y no es tan sencillo como sentarse mañana y estudiarlo de nuevo. Llegan problemas como que las editoriales no dan a basto a sacar temarios ni Códigos actualizados. Ni tan siquiera se sabe si, con cambios tan grandes en el contenido, los programas de las oposiciones van a mantenerse. Con lo cual, incluso estudiando la nueva legislación, hasta que no haya convocatorias con un programa definitivo publicado, podemos estar perdiendo el tiempo. Pero, a la vez, no podemos estar quietos dejando los días pasar mientras esperamos...

Y, de repente, "plof": opositores colapsando.

photo credit: Lyon Extra Race via photopin (license)

Bueno, ahora que somos un grupo de opositores agobiados, vamos a respirar hondo. La situación es la que hay, no podemos hacer nada por evitarla pero sí por afrontarla sin perder la cabeza o lanzar los apuntes por la ventana. 

Primero, organización: apuntar los temas modificados, pero sin meternos con ello a lo loco. Es mejor ir poco a poco, asentando los cambios para evitar mezclar lo que ya nos sabíamos con lo que ha cambiado. Además, un atracón de modificaciones de este calibre puede llevar semanas y terminaríamos mal (peor aún de lo que estamos) de la cabeza. 

Además, tenemos que recordar que no somos los únicos. No somos rivales en la oposición, somos compañeros de viaje; es absurdo no echar una mano a los demás si, muy probablemente, luego tú necesitarás la suya. Al fin y al cabo, las modificaciones nos entran a todos en los exámenes por venir, estamos en la misma situación desesperada y mal de muchos, "consuelo de opositores".

Hay compañeros, y habrá más seguro en los meses por venir, que han decidido no pasar por un "borrón y cuenta nueva" de tales dimensiones. A vosotros os digo: sois unos valientes y espero que la dirección que habéis tomado os recompense el sacrificio de los años de oposición, porque lo merecéis. Esto no es un fracaso, solo seguir por otro camino. 

Otros compañeros están dejando pasar conocatorias en marcha porque no veían garantías de aprobar y han sopesado que era mejor empezar con los cambios de contenido. Olé vosotros, que seguro que no ha sido fácil. La única decisión errónea es la que no se toma. 

Y, en general, todos los que vamos en este mismo barco, aunque parezca que va a la deriva, no perdáis de vista el motivo que nos llevó a embarcar. Que no haya reforma que nos pueda superar, siempre que estemos decididos a batallar lo necesario. Que no se diga que los opositores somos unos blandos y unos quejicas. ¡Machete entre los dientes y a por ello compañeros!

viernes, 2 de octubre de 2015

Busca tu receta

Tu tarea es descubrir tu mundo y luego entregarte a él con todo tu corazón”. – Buda

En la vida en general, así como en las oposiciones, tendemos a querer seguir los caminos de los demás, a elevar sus experiencias y consejos a máximas de sabiduría, especialmente si viene de una persona que ha tenido éxito donde nosotros queremos llegar. Así, nos da por estudiar con horarios cambiados porque a Fulanito le funcionó en la convocatoria pasada; hacer solo caso a los apuntes sacados de tal o cual lugar porque con esos aprobó Mengano en 2 años; o a estudiar como nos ha dicho Piltrafilla (que es la vecina del primo del compañero de trabajo de tu tío, la que aprobó a la primera): haciendo el pino contra la pared sobre la mano izquierda. 

Ojo: no quiero con esto criticar que intentemos cambiar hábitos o nuestra rutina y preguntemos a otros compañeros. A veces, es normal pedir consejo u otra perspectiva, sobre todo cuando estamos un poco perdidos o nuestras formas de hacer las cosas no nos lleva a ningún avance. 

Lo que no hay que hacer es olvidarnos de nosotros mismos, de cómo funcionan nuestra cabeza y nuestro cuerpo, de lo que nos viene mejor o peor, de adaptar nuestro estudio a nuestras circunstancias, y solo a las nuestras.

Circunstancias, primero, objetivas: a lo mejor nos cunde en una hora la mitad que a otra persona porque necesitamos hacernos más esquemas, por ejemplo, así que tendremos que estudiar más horas al día. O somos personas que estudiamos mejor por la tarde-noche y luego nos levantamos a las 12 de la mañana.  O unos se apañan mejor estudiando directamente de las leyes; y otros necesitan explicaciones detrás (incluso porque falta ya base de la carrera, ¿no os ha ocurrido con ninguna asignatura de la oposición?), así que muchas veces necesitaremos unos libros distintos o de apoyo respecto a los otros.

photo credit: Texture/Background 12 via photopin (license)
Y también, circunstancias personales: las personas con responsabilidades extra como familia a su cargo o trabajos, opositores que tienen que estudiar en biblioteca porque en su casa es imposible y tienen que adaptar sus horarios a ello...

La conclusión que quería sacar con vosotros hoy de todo esto es que no hay que engañarse ni compararse con los demás: no hay un sistema perfecto para aprobar cada oposición, ni un número específico de años, meses y días para estar listo, ni un número de horas estudiadas que te garantice nada. No hagáis caso cuando alguien os diga, por ejemplo, "con un sistema de vueltas no vas a aprobar en la vida" o "si estudias de tales apuntes lo tienes todo hecho", y si os sentís atascados, buscad otro camino, hablad con los preparadores y academias (que están ahí para ayudarnos y aconsejarnos, y no son los únicos que hay), hablad con otros amigos y compañeros, pero siempre mirando lo que os pueda ayudar a vosotros.

Sea como sea, busca tu propia fórmula mágica para lograr tu meta, sin miramientos de los cambios que tengas que hacer para llegar a ella. Para llegar a tu plaza, eres tú quien tiene que dibujar el camino.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Relativizar y solucionar los resultados no deseados

En la oposición tendemos a exagerar y a dar más valor del que tienen tanto a las cosas buenas como, y especialmente, a las malas. Nos cuesta mucho darnos un margen para no pensar las cosas "en caliente", como si todas las decisiones o las valoraciones de resultados las tuviésemos que hacer corriendo, como si no hubiese un mañana, como si la oposición no nos fuese a esperar encima de la mesa.

Aunque es más fácil decirlo que hacerlo, cuando ha habido un resultado no deseado tenemos que relativizar. Vale, un suspenso es un suspenso aquí y en la Conchinchina y supone que este año tampoco es el nuestro. Pero ¿te has acercado a tus propios objetivos? ¿Has avanzado respecto a la vez anterior? ¿El suspenso es debido a que podrías haber hecho más o, incluso, mucho más, o ha jugado un gran papel los nervios, la suerte, la dificultad del examen, que sea la primera vez que te enfrentas a ello o que no haya sido como lo esperabas? 

Naturalmente, si ha sido cuestión de falta tuya de concentración, sacrificio, fuerza de voluntad, ganas, motivación... Tienes que buscar tú los por qués y sus soluciones. Nadie puede estudiar por ti. A lo mejor, ni siquiera estás estudiando algo que te guste y la oposición te amarga. Quizá, sencillamente, es un bache en tu vida que tienes que pasar antes de volver a enfrentarte al estudio y los exámenes. Pero respira hondo y date un margen antes de echarte la culpa sin medida a ti mismo y a tu falta de estudio, pensando si puede haber más motivos para haber suspendido. Me temo que en la oposición, estudiar es el factor más importante al aprobar o no, pero no el único.

Los nervios tienen solución. Aunque nunca te vayan a abandonar por completo, hay ejercicios para alejar la ansiedad y centrarse en el examen que tienes delante. Es cuestión fundamentalmente de actitud.

La suerte, asumidlo, en la oposición está muy presente. Aunque te sepas todo, nunca lo llevarás perfecto porque un temario más o menos amplio y complejo junto al cansancio que acumulamos antes de los exámenes, deja la puerta abierta a ese factor del azar que, por pequeño que sea, está ahí. Tampoco podemos latigarnos por ello. 


photo credit: Shipley upper via photopin (license)
También cabe que sea un examen difícil, muchas veces en la situación actual, porque la oferta de plazas sea reducida. Especialmente cuando se trata de exámenes tipo test, las preguntas, aunque sean del temario que has estudiado, pueden volverse retorcidas y hacerte dudar hasta de tu nombre. Tendrás que confiar en ti y en tus capacidades, leer despacio e intentarlo. Y, si suspendes, tomar nota para la siguiente vez de ese nivel de dificultad para incluirlo en tus simulacros.

Y tanto si es la primera vez como si han cambiado algún elemento del juego, te vas a sentir desconcertado pero, igual que antes, tendrás que examinar lo que tienes delante para que la próxima vez no te pille de nuevas o, al menos, tengas versatilidad. Muchas veces, en estos casos, se tratará de, no memorizar cual papagayo, sino entender lo que has estudiado y poderlo extrapolar y razonar en el planteamiento del examen que tienes ante ti. 

Hemos perdido una batalla, vale. Pero la guerra se puede ganar; solo hay que evaluar los fallos y adecuar las estrategias con calma y perspectiva. No te castigues de más, pero no dejes de buscar y poner soluciones.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Resultado Concurso+Sorteo con Quiérete Mucho

Fin de verano y con ello, del concurso y sorteo que hemos podido tener gracias a Quiérete Mucho. Como he publicado en facebook, lamento la tardanza pero problemillas de salud me han tenido lejos del ordenador estos días y había más de 200 frases que leer. ¡Gracias por tal acogida! Sin más, los resultados:

El concurso de frases ha estado reñido. Muchas gracias a todos los que habéis participado por las bonitas frases que habéis aportado. Al final, la frase elegida y ganadora de la taza personalizada es: 

Cree en ti mismo con tanta fuerza que el mundo no pueda evitar creer en ti también. (Alicia Pardal)


La agenda del opositor la hemos sorteado entre los participantes a través de www.numeroalazar.com.ar y el resultado ha sido este: 


Ambas ganadoras cumplen los requisitos, así que atentas, recibiréis un email de Quiérete Mucho en la dirección que habéis dado y tendréis 72 horas para contestar (ojo a las bandejas de correo no deseado o spam, por si acaso); sino, procederíamos a sacar nuevos ganadores. 


Os deseo a todos una vuelta al estudio lo menos dolorosa posible, cargados de fuerza y ganas, y que este haya sido el último verano encerrados opositando ;)

viernes, 7 de agosto de 2015

Concurso y sorteo con Quiérete Mucho

Os dejo este verano con un concurso+sorteo de la mano de Quiérete Mucho, a quien agradezco enormemente, tanto la posibilidad de hacer estos regalos, como todo el trabajo de motivación que dedica a los opositores. Si aún no conocéis su trabajo y sus maravillosas ilustraciones, os invito encarecidamente a visitar su web, su facebook y su tienda online.



CONCURSO: Buscamos frases motivadoras dispuestas a darnos energía y una sonrisa cada mañana junto al desayuno, esa que te hace conectarte a compartirla en las redes sociales para dar los buenos días a los demás. Lo que se traduce como que el ganador se llevará una taza personalizada con la frase que elija para motivarse, taza diseñada por Quiérete Mucho con el mensaje del ganador.

Para participar, tenéis que rellenar el formulario de abajo, indicándonos un email para contactar con vosotros y esa frase motivadora que os da ganas de comeros el mundo y querríais plasmar en vuestro primer café cada día.

Las condiciones del concurso son: 
  •  Rellenar el formulario con la frase con la que participéis. 
  • Compartir públicamente la foto del sorteo, que acompaña este post y además estará en nuestras redes sociales. Podéis compartirla en facebook, twitter o instagram (o en todas partes que, aunque no da puntos extra, se agradece), con el hastag #QuiéreteOpositando. 
  • No voy a comprobar que cada persona la comparte pero sí que lo hayan hecho los que resulten ganadores tanto del concurso como del sorteo de la agenda. 
  • Si la compartís en facebook, en el formulario dejadnos el nombre de vuestro perfil y recordad compartirla como "público" para que podamos verla. 
  • Si lo compartís en twitter o instagram, indicad vuestro nombre de perfil y acordaos de incluir el hastag. Si tenéis perfiles privados, no pasa nada: si ganáis, os pediré que "abráis" el perfil a público para poder comprobarlo o sencillamente nos mandéis una captura de que habéis compartido la foto con fecha anterior al cierre del sorteo. 
  • Podéis participar con más de una frase, pero no enviéis cualquier cosa. Las frases enviadas sin sentido, solo por registrar participación, podrán ser descalificadas para ambos regalos. 
  • Marta y yo elegiremos entre todos la frase ganadora, aquella que nos resulte original, nos saque una sonrisa, nos motive... Intentadlo, seguro que tenéis mensajes geniales que compartir.

SORTEO: Aunque vuestra frase no resulte ganadora, os podéis llevar otro premio a casa. En este caso, se trata de la agenda para opositores que Quiérete Mucho ha lanzado, con cariño para nosotros.

Sortearemos al azar entre todos los participantes del concurso una agenda. Las personas que mandéis varias frases, solo entraréis al sorteo de la agenda con una participación, para que el sorteo sea igual para todos. Y quien gane el concurso de la taza no entrará en el sorteo de la agenda.

  • En ambos casos, se puede participar desde hoy, 7 de agosto, hasta el 11 de septiembre. 
  • Es un concurso válido para toda España.
  • Publicaremos los ganadores la semana del 14 al 18 de septiembre, y contactaremos con ellos mediante la dirección de email que nos proporcionéis (ojo a las bandejas de "correo no deseado"). 
  • Si los ganadores no responden en 72 horas, elegiremos otro nuevo y lo haremos igualmente público.

¡FELIZ VERANO!
 

viernes, 31 de julio de 2015

Miedos, sí, pero que no te paralicen

La valentía no es ausencia de miedo. Y es que, si hace unos días afirmé que los opositores somos unos valientes, no podemos olvidar que eso no nos evita estar llenos de miedo, dudas, inseguridad.

Empezar es más o menos fácil: tus ganas y tu motivación están al 200%, sientes que puedes hacer cualquier cosa. Poco a poco empiezas a ver la extensión de los temas que tienes delante y las dudas asaltan: "¿Seré capaz de memorizar todo esto? ¿Mi cabeza retiene aunque sea la mitad de lo que estudio? ¿Me acordaré del tema de hoy dentro de 3 meses?" 

Surgen las frustaciones tipo "el tema que estudié ayer lo han cambiado por completo hoy, toca empezarlo de cero" o "no tengo ni idea de qué iba el tema que llevé hace una semana". Y a medida que los exámenes acechan, más nos traicionan los nervios. La pescadilla que se muerde la cola: me olvido algo, me pongo nervioso; esos nervios me traicionan y fallo más cosas, incluso de perogrullo, así que me pongo más nervioso aún; alguien nos pregunta una duda, con los nervios no entendemos bien lo que pregunta, empieza a cundir el pánico...

Y así hasta que el valiente opositor que ayer surcaba cielo y mar contra cualquier tempestad, hoy está agazapado bajo la manta esperando que pase la tormenta. 
Pero de todo se remonta... Es más, de todo hay que remontar, obligatoriamente. Sino, ¿de qué sirve todo lo que has hecho hasta hoy? Si estás aquí es porque has podido llegar. 

Es imposible no tener miedo "escénico" cuando hemos de demostrar lo aprendido. Pero la inseguridad, lejos de aplastarnos, tiene que tirar de nosotros hacia delante para gritar: Aquí estoy yo con todo mi esfuerzo y mi trabajo, para recoger los frutos.

 Que las dudas, lejos de amedrentarnos, sean un aliciente a dar más de nosotros mismos, que nos empuje para lanzarnos a intentarlo, porque solo pierde el que nunca lo intenta.


PD: Con este post, os deseo un feliz verano. La semana que viene publicaré una pequeña sorpresa que espero que os guste, y con ello el blog se quedará "de vacaciones" hasta mediados de septiembre, que pase mi examen. Mucho ánimo en esta época del año y disfrutad a lo grande de las vacaciones, no os dejéis ni una gota sin exprimir. 

viernes, 17 de julio de 2015

Opositar no es apto para cobardes

Eres un valiente, y que nadie te diga lo contrario. 

La gente, a veces, piensa que estar en casa estudiando es fácil, que no pasamos por el estrés de buscar un trabajo con sus inevitables procesos de selección, que no tenemos que madrugar ni tragarnos 2 horas de transporte público para llegar a la oficina a pasar 8 horas (o 12) haciendo un trabajo monótono que ni siquiera nos gusta. 

Se creen que es sencillo tomar la decisión de renunciar a varios años de nuestra vida porque lo hacemos porque queremos una determinada profesión. Que esto de opositar es algo rutinario: x años y listo, trabajo para toda tu vida. Y si llevas x+1 año, es que eres un torpe y estás perdiendo el tiempo. Casi, casi, eres un parásito social, que con tal de alargar tu época de estudiante, vives con agrado de tus padres, que te dan todo lo que quieres.

A quien te trate así, le invito a sentarse en tu silla un par de días estudiando mínimo 8 horas. A sacrificar tiempo con los amigos y la familia por estar modificando y actualizando temarios. A tener días de vacaciones contados con los dedos, y sin ser pagadas. A necesitar que otras personas se sacrifiquen económicamente para darte una oportunidad. A levantarse día tras día sin dejar que la rutina le aplaste.

El opositor es valiente cuando decide que vale la pena el sacrificio por intentar sus sueños. Valiente cuando tiene que decir a las personas que quiere que no puede salir porque tiene que terminar un tema más. Valiente cuando se limpia las lágrimas y desecha los pensamientos de que no puede más. Valiente cuando se levanta tras un mal día en la academia o el preparador o, incluso, tras un suspenso. Y valiente en esos casos en que el momento no llega y debe tomar otro camino. 

Nadie te regala nada por estar opositando. No quites una pizca de valor a lo que haces por un sueño.

AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog, bajo pena de procedimiento penal.
Gracias por respetar el trabajo de los demás.