Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog. Gracias por respetar el trabajo de los demás.



lunes, 24 de junio de 2013

¡Mmmmmmmec! ¡Error!

Hoy vamos a hablar de malas costumbres de opositores, no estudiando, sino respecto a actitud. Lo hago un poco en clave de humor pero sin olvidar que a veces a los demás les sienta mal y tenemos que agachar la cabeza. Igual que las personas que nos rodean hacen y dicen cosas que nos molestan (y ya escribí yo misma sobre aquello de "cosas que no aguantamos los opositores"), nosotros a veces también pecamos en ese aspecto. Por ejemplo...

¿Falta de humildad? ¡Mmmmmmmec! ¡Error! 
 Eres un pobre opositor más, al que le queda mucho camino por recorrer, mucho que aprender y muchas piedras que superar. No intentes poner por encima de los demás ni tus cantes en tiempo, ni tu literalidad, ni tus métodos de estudio... Cada cual a lo suyo, porque también está feo... (seguir leyendo)

¿Compararse con otros opositores/oposiciones? ¡Mmmmmmmec! ¡Error!
Ni por arriba, ni por abajo. Las comparaciones son odiosas y no van a ningún sitio. Malo es compararte con gente de tu misma oposición, que lleva más o menos el mismo tiempo, y decirle que tú llevas más temas a la semana, o has sacado más nota en el examen... Su preparador puede organizarlo de otro modo, puede tener problemas personales que le impidan avanzar a más ritmo, puede ser simplemente que sí, tú llevas 4 temas nuevos y el otro 3, pero él esos tres los haya interiorizado mejor por dedicarles más tiempo y en segunda vuelta necesiten una hora para repasarlos y tú necesites dos. Pero además ¿compararte con otras oposiciones? Si no conoces su temario, ni su examen, ni todo lo que he mencionado antes... ¡Ni lo intentes! Es como comparar entre carreras en la universidad (explica tú a uno de Ingeniería que Derecho también es complicado porque no sólo es una carrera "de codos"...) Puedes discutir con quien quieras, pero ninguno tendréis razón diciendo que una oposición es más complicada que la otra. Son distintas, punto.

¿Pretender que la vida de todos gire en torno a tu oposición? ¡Mmmmmmmec! ¡Error!
La vida de los demás no se para porque tú estés opositando. Es cierto que tus amigos o familia a veces celebrarán algo o prepararán cosas teniendo en cuenta que te toque o no estudiar. Pero no es su deber, lo hacen porque quieren, y no puedes pedir, ni mucho menos exigir, que siempre te esperen o cuadren todo por ti. A veces, simplemente, si puedes ir bien y sino, también, porque los demás también tienen vida, trabajo, estudios, planes... No puedes echárselo en cara, hacen miles de cosas por ti, seguro. Pero quien oposita eres tú, no los demás.

¿Justificar el mal humor con "estoy pre-cante"? ¡Mmmmmmmec! ¡Error!
 Esto de opositar ha sido tu elección y si cada vez que vas a cantar estás de mal humor y lo pagas con todos, el día que te toque examinarte nadie querrá estar aguantándote. Irás más o menos seguro al cante pero no lo pagues con todas esas personas que están ahí para apoyarte y animarte. Y ni por un segundo te creas que un "estoy de precante" te quita respolsabilidad. Si metes la pata por estar nervioso (que a todos nos pasa alguna vez) pide disculpas.

¿Creer que sabes cómo va un juicio/inspección/registro de verdad? ¡Mmmmmmmec! ¡Error!
Has estudiado la teoría. Ahora espera que te llegue ver la práctica desde dentro, sé humilde y escucha a todos los que puedan aconsejarte.

¿Considerar al resto "competencia"? ¡Mmmmmmmec! ¡Error!
O al menos,  error a medias. El examen lo vas a aprobar o suspender tú solito. Considerar a los demás compañeros es mejor opción: estarán ahí cuando necesites ayuda (con los temas o con bajones de humor) y te sentirás bien (si eres medianamente normal) echando una mano a los demás. No están ahí para ponerte la zancadilla ni robarte "tu" plaza, lucháis en igualdad de condiciones y a la meta llegue el que tenga "la alineación de las estrellas" a su favor (buen estudio pero también con un poquito de suerte con las preguntas, está claro).


Y sin que os dé vergüenza o reparo que alguien se dé por aludido, ¿qué más detestáis de los opositores a veces? ¡Sin rencores! Que en conductas de estas caemos todos, sin excepción, en algún momento.
 

viernes, 21 de junio de 2013

Hoy, opositora a notarías.



Hola a todos! Mi nombre es Amparo y soy opositora a Notarías desde hace dos años.
Como experiencia personal me gustaría contar cómo fueron mis comienzos en la oposición, ya que creo que en algún momento pueden servir como ejemplo a algún opositor que no pase un buen momento.
Mis comienzos fueron un poco diferentes a los del resto de opositores. Al acabar la carrera en Junio de 2011 me informé sobre las oposiciones y me decidí a empezar con esta dura “carrera”.
El director de la academia de Notaria de Sevilla me ofreció estudiar en verano sólo artículos del Código civil, que luego iba a cantarle a él una vez a la semana. Os puede parecer una auténtica locura pero accedí. Pensé que me iba a venir bien porque así iba preparándome para lo que me venía y porque no perdía el ritmo que traía de la facultad. Lo cierto es que no puedo decir que perdí el verano porque fui a todos lados, organizaba bien el tiempo y salía lo suficiente, aunque es cierto que a día de hoy no lo hubiera hecho.  Cuando sabes lo que la oposición te depara, te das cuenta de que todo el tiempo anterior debe ser todo lo bien aprovechado que esté en nuestra mano.
Después de ese verano, empecé en octubre con mi preparador. Pero aquí mis comienzos volvieron a ser diferentes y más complicados que los de la mayoría. Lo normal es empezar con mucha fuerza y muchas ganas, pero en mi caso coincidió con un mal momento personal y los temas se me atragantaron desde la primera semana de cante hasta el punto de que no era capaz de llevar más de un tema a la semana. Durante unos tres meses, en mi cabeza sólo pasaba dejar la oposición, porque me sentía encerrada en aquellos temas que no conseguía sacar adelante. Pero el tiempo pasó, me recuperé personalmente y gracias a la ayuda de mi familia y mis amigos empecé a motivarme y a estudiar con más ganas. Y aquí tuvo un papel importante mi preparador, que en ningún momento se enfadó porque no fuera capaz de llevar temas, sino que aguantó todo el tiempo que estuve mal y me animaba mucho a que siguiera poco a poco y fuera avanzando. Los meses fueron pasando y conseguí llegar a una rutina como la de cualquier opositor.
  Hay días buenos y días malos, eso lo sabemos todos los que estamos aquí, pero en mi opinión lo más importante es tener claro el motivo por el que estamos aquí y lo que estamos dispuestos a dar por ello.
Para mí, lo más difícil ha sido renunciar al fin de semana, rechazar planes porque ocupan más tiempo del que puedes permitirte y sobre todo, estudiar un sábado o un domingo.

La oposición a Notarías, como la mayoría de opositores sabe, se conoce por la dureza en el nivel de exigencia de la literalidad. Es su punto fuerte, unido a los 373 temas de los que se forma el temario. La parte más dura es el civil, 135 temas distribuidos en tres bloques, que forman el primer examen oral junto con 33 temas de Fiscal. Dicen que es la parte dónde el Tribunal exige mayor literalidad y mayor nivel.
El segundo examen oral se compone de materias de Mercantil, Hipotecario, Notarial, y en menor medida, Procesal y Administrativo.
El tercer examen es un dictamen, caso práctico de seis horas de duración en el que se combinan cuestiones de todas las materias y en el que muchos opositores “caen” después de haber aprobado los dos orales.

Y hay un cuarto examen, pero en casi ningún caso es eliminatorio, que se trata de hacer una escritura.

martes, 18 de junio de 2013

Salvada



Una colaboración sobre los inicios y los preparadores. Gracias, Bei ;) 

Siempre he sido de la opinión de que no hay que dar un paso atrás ni para coger impulso. Tengo que tener los ojos en la meta para poder llegar a ella. Cualquier desviación de la mirada podría suponer un obstáculo. Sin embargo, muchas veces tengo que echar un ojo al punto de salida para reconocerme en el camino avanzado y destacar las paradas técnicas que me dieron la vida.
El punto de inicio fue duro. La oposición estaba desatada, era inabarcable y no sabía cómo agarrarla para hacerla mía. Los temas, mis instrumentos de trabajo, se me iban en el tiempo a pesar de la intensidad con la que los trataba. Creo que no me querían; dudaba de mis capacidades, de mi escasa inteligencia, de mi falta de instinto para domarlos. En todo me veía problemas. Estudiaba un día y al siguiente se me había olvidado incluso mi nombre.
Llegaba a clase, cantaba el correspondiente y me iba a casa a preparar el próximo. Así un día detrás de otro. Una decepción encadenada a un fracaso. Me sentía derrotada y sin la suficiente voluntad para perseguir esa virtud, la mayor de las que puedo tener y la que más gloria me regala: la Justicia. No comprendía qué me pasaba. Me volví arisca e introvertida. Me enfadaba si una mosca se posaba en el Código, si la botella de agua se acababa o si llovía. Inventé mil métodos de motivación inútiles. Tal vez no sirviera para luchar por mi sueño y tuviera que tirar la toalla antes de recibir el último golpe.
Una noche de las que pasé integramente sentada delante de los folios me paré a pensar. Me asomé a la ventana, encendí un cigarro y me hice una entrevista. ¿de verdad que quieres fracasar? ¿quieres ser Juez o no? ¿sabes cuál es el problema? Pues tiene nombres y apellidos y te da clase dos días a la semana. Sí, él. Quien no te valora el esfuerzo y te humilla si no te sale perfecto el artículo aunque lleves unos metros nada más navegando en las procelosas aguas de tu oposición. ¿Quieres que te niegue tu anhelo? ¿De verdad lo quieres? Si no toleras que tu madre te dé un consejo ¿por qué lo aceptas de un desconocido? ¿crees que te quiere más? ¿vas a estar así todos estos años? NO, NO Y NO.
Al día siguiente recuperé todo el valor que me había ido dejando por el camino y lo presenté en clase. No podía seguir así. Estaba negándome a mí misma, me estaba despreciando yo sola por no saber afrontar la realidad. La culpa era mía por no lanzarme a buscar esa Justicia que siempre pregono. No era justo que me sintiera así por las opiniones de alguien a quien no le importaba. Adiós, muy buenas. Necesito a alguien que me exija y me valore lo que soy, no lo que espera de mí.
Pasé dos días perdida sin saber qué hacer. ¿Quién me va a dar clase? Recordé que una chica que había conocido estudiaba Judicaturas. Le conté mi problema y en dos minutos tenía el número de sus preparadores. Dos personas encantadoras, exigentes y con un alto grado de empatía. Justo lo que necesitaba. Volví a estudiar con pasión y a cantar los temas como si la vida se fuera en esos doce minutos. Volví, en definitiva, a encontrarme con aquella chica que nunca debió de perderse en los malos consejos de alguien que no me apreció.
Y ella, mi compañera, nunca sabrá cómo me salvó. Gracias María.


Bei
Sevilla, primavera de 2013

viernes, 14 de junio de 2013

Hoy, oposición a Inspector de Policía

¡Hola a todos!

Lo primero, queremos dar las gracias a Lucía por ofrecerse a escribir sobre su oposición, os dejamos con ella.


Hola!!

Bueno, pues me llamo Lucía y os voy a contar un poco en qué consiste mi oposición. Estoy opositando a Inspectora de policía. Y NO!!!!!!!! NO SOY POLICÍA!!!!! Todo el mundo cuando lo digo me lo pregunta, asique me he dado cuenta de que hay mucha desinformación sobre estas oposiciones actualmente. Puedes entrar teniendo un título universitario asique asunto resuelto. Asi de fácil. Claro que si eres policía puedes entrar también pero haciendo las mismas pruebas que los demás, es decir, creo que no hay promoción interna (de esto no ando muy segura pero como es algo que no me interesa mucho pues....de todos modos creo que no porque en mi clase hay dos personas que ya son del cuerpo y ahí están, como nosotros).

En cuanto al temario, no son muchos temas, son 62 temas. Desde derecho penal a psicología/psiquiatría (como en mentes criminales dice mi madre jajaja). Muchos diréis que son pocos, y lo son, no digo que no, pero a esto hay que sumarle psicotécnicos (no, no son tan fáciles como pensamos), pruebas físicas, prueba de inglés (speaking, listening y gramática), el test de los temas (obvio), el supuesto práctico (una calificación), un reconocimiento médico y la entrevista personal (donde echan a todo el mundo ya hayas sacado un 10 en todo). Bueno, lo malo de todo esto es que si por ejemplo no pasas las pruebas físicas que es la primera prueba (este año fue en ávila nevando, TELA) pues ya te fastidias y no pasas. Y tienes que tener mucho cuidado de no lesionarte, porque les da igual, no hay otro día para que te presentes, es ese día y punto, y mantener un IMC adecuado, un peso adecuado, tener una altura determinada......vaya que serán pocos temas pero luego es que si unes todo lo demás te encuentras en un "fregao" que ya os digo, no hay tiempo para todo. Yo voy a una academia, dos días a la semana, 6 horas al día, sin descansos y donde ya te imponen disciplina desde el primer día. Es agobiante pero es así. Nos "entrenan" para nuestro trabajo dicen.

Aparte de todo esto, se me olvidaba!! tienes que tener el carnet de conducir, el BTP y el A2. Gastos, gastos y más gastos por todas partes. Y la verdad que es poco compaginable con un trabajo aunque sea a tiempo parcial, te lo dicen en la academia desde el principio, y yo tuve que dejar de trabajar por lo mismo porque no te da la vida. Aún así hay gente que trabaja y es un mérito doble la verdad. Ojalá lo consigan (después que yo o junto a mí claro jejejejeje).

Salen plazas todos los años. Son de las pocas que no congelan. Eso es lo bueno al menos. Sólo sacan 75 plazas, menos este año que ya han bajado a 50. La crisis. Pero no importa, yo no pienso mucho en eso, me da igual las plazas que salgan mientras salga una para mí, lo típico que todo el mundo te dice ¿y cuánta gente se presenta? y qué pocas plazas no? Pues mira, ni lo sé, ni me importa porque una es para mí. No voy a estar comiéndome la cabeza con que se presentan 2.000, con que son sólo 50.....etc. Está claro que aquí aprueba el que estudia y ya está. Los demás (aunque suene fatal) me dan igual.

Qué más contar....quitaron el límite de edad. Por lo que ahora podemos presentarnos quienes queramos. Y después de aprobar tienes que ir a la academia de Ávila 18 meses (en la escala básica son 6 creo o 9). Nosotros 18 meses. Cobrando muy poco. Poquísimo. Luego las prácticas y por fin tu destino. Asique es un camino largo la verdad, pero yo con aprobar ya sería feliz me da igual tener que estar de "campamento de verano" como yo digo 18 meses. Seguro que son geniales. Luego dentro a mi me gustaría entrar a Patrimonio Histórico (por lo que estudié) pero también me llama la atención Homicidios. Pero eso ya más adelante lo pensaré, ahora solo me concentro en sacarlo y ya está. Paso a paso. No sea que nos pase como en el cuento de La lechera.

Llevo poco tiempo opositando y la verdad ha sido un gran cambio. Sé que de lunes a miércoles estoy recluida. Los jueves igual me permito salir un poquito a hacer algo. Y en el finde suelo salir el sábado por la noche y me dejo la mañana del domingo libre (resaca). Eso y los momentos en el gym son los descansos que hago. Hace poco me di cuenta, me cayó como una losa, que mi vida social ya se había limitado. Que no podía salir de viernes a domingo en verano como el año pasado y que si salía un día tenía que ser sabiéndolo con antelación y tenía que planificarme toda la semana de nuevo. También me he dado cuenta de que odio que haga calor y que soy más feliz cuando llueve o hace frío porque no me siento tan excluida de la sociedad que cuando hace sol está en las terrazas o en la piscina, etc. Ha sido un gran cambio para mí, saber que hasta agosto no tengo vacaciones, que serán muy cortas y no pararé de pensar en lo que me espera a la vuelta, y en fin, que no sé si podré relajarme realmente. Es duro tener que rechazar planes y que la gente no entienda que es que tienes que madrugar para estudiar o que acabas tan cansada por la tarde que no te apetece más que tumbarte y dormir o ver una serie o película en lugar de salir dos horas a tomar algo, que sabes que al final serán 5 y que al día siguiente se levantará Rita. También decir que no me entero de nada de lo que pasa en el mundo!!!!!!!!!! No soy de ver las noticias y me he descargado al móvil la aplicación del periódico para al menos enterarme de algo y por twitter también que sino......Y antes estaba al día de todo!!!! también a veces no sé qué día es. Para mí no hay fiestas, etc (como para todos qué os voy a contar no?) entonces es como una sucesión de días iguales continuamente. Me da la sensación de haber entrado en un bucle continuo. Vivo por y para el flexo. Y por y para el "zulo". Hasta mi madre lo llama así!!!! "Estás todo el día metida en el zulo" me suele decir. Qué remedio chata...

Yo al menos ya sabía todo esto porque mi ex opositó a judicatura y estuve con él toda la oposición desde el principio hasta el final asique ya sabía a lo que me enfrentaba (que judicatura es peor, pero me refiero a la vida social, etc) pero aún así pienso que hasta que no estás dentro no lo ves de verdad. He tenido que comprarme vitaminas, hubo una semana que estaba tan agotada que no podía levantarme de la cama....En fin, supongo que nos ha pasado a todos.

Decir que casi nadie me apoyó en esto. Desgraciadamente. Mi ex no me apoyó. Y muchas amigas tampoco. Mi familia al menos sí y otras amigas mejores también (me están recordando todo el día que estudie y deje el wassap jejjeeje). Asique he tenido que crearme una especie de "coraza" porque nadie entiende por qué lo hago. Por qué no busco trabajo (pa qué si no lo hay) o por qué no me dedico a tener niños y todo eso. Pues porque no me da la gana. Porque quiero ganar mi propio dinero haciendo algo que me guste y para una vez que lo encuentro pues debería ser una alegría pero como digo, me da mucha tristeza que haya gente que no me apoye y piensen que es una pérdida de tiempo. Pero bueno. No me importa. Yo lo hago igual y paso de hablarles del tema. Cuando apruebe cambiarán las tornas.

Y bueno, lo dejé con mi pareja y actualmente me he dado cuenta de que opositando no quiero tenerla. Sería poner más carga a mi espalda y no. Quiero irme a Ávila siendo libre y no dejando a nadie aquí ni tener que elegir destino en base a alguien ni nada. Quiero que todo sea por mi cuenta y hacerlo sola. Es raro igual, pero es así y estoy muy contenta con esta decisión que tampoco entiende mucha gente pero me da igual, insisto, aquí, en mi vida, mi opinión es la única que cuenta en según qué cosas asique que cada uno piense lo que quiera.

Parece que lo tengo todo clarísimo eh? pero también tengo mis días de bajón, de no querer hacer nada, de perder el tiempo en internet, de sentirme mal por ello, de no ir al gym porque estoy agotada y me da una pereza horrorosa, etc. Pero bueno, supongo que poco a poco lo conseguiré, si no es al año que viene al siguiente y sino al otro. Paciencia es la madre de la ciencia como dice mi hermana asíque.....

Bueno, y no sé, nada más, que espero que todos tengáis mucha suerte, tengamos!!!!, y que seguro que sí, que algún día conseguimos nuestro sueño le pese a quien le pese y no nos acordaremos de todos estos días malos que tenemos a veces y el sacrificio habrá merecido la pena!!!!!

Creo que he hablado de todo pero si alguien tiene alguna duda, pues que me pregunte!!!!!! Un besote!!! y A ESTUDIAR!!!!

miércoles, 12 de junio de 2013

Empezando a Opositar: Enlaces de interés

 Hoy, un post práctico: links que pueden ser, en mayor o menor grado, útiles para la oposición. Podéis dejarnos más en los comentarios, y la idea es hacer una lista con todos ellos para que aparezca permanente en el blog.



Para más sugerencias para formar una lista extensa de enlaces, estamos encantadas de recibir vuestros comentarios por aquí, vía twitter, facebook o email ;)

lunes, 10 de junio de 2013

Sé cuál es mi suerte

“Sé cuál es mi suerte. Un día mi nombre irá unido a algo gigantesco, al recuerdo de una crisis como jamás la ha habido en la tierra, del más profundo enfrentamiento de conciencia, de un juicio definitivo, mediante un conjuro, contra todo lo que hasta ese momento se habría creído, exigido y santificado. Yo no soy un hombre, soy dinamita”. (FRIEDRICH NIETZSCHE)

Creo que mejor cita no puede existir sobre qué buscamos los opositores y, sobretodo, cómo lograrlo. Hubiéramos podido escoger el camino fácil de encontrar un empleo, y antes o después se hubiera encontrado, llegando a ganar, antes o después, la misma cantidad (o incluso más) de dinero que la plaza por la que peleamos. Pero cada uno es dueño de su destino, y al contrario que lo dicho tiempo ha, hemos escogido pelear a la vez contra los hombres y contra los elementos.
                Se me ha dicho que cuente mi experiencia de la oposición, mas ¿qué contar? Supongo que yo soy yo y mis circunstancias, como todos los que lean estas líneas. Todas las decisiones que tomamos en vida, que sólo es una y por tanto hay que saber decidir acertadamente, tienen una razón de ser.
                Me crié en un suburbio, un barrio obrero en cierto modo marginal de Barcelona, producto de la inmigración de los años 60. Y si algo tengo claro desde que tengo conciencia, es que tengo que salir de aquí y poder dar a mis padres la vida que hubieran deseado tener. Han pasado su vida sacrificada, trabajando de sol a sol, sin vacaciones la mayoría de años, para darnos la oportunidad a mi hermano y a mí que ellos no tuvieron. Y mi responsabilidad es aprovecharla y procurarles una mejor vida.
Desde pequeño fui enseñado en que en esta vida nadie regala nada, y todo lo que uno quiera tiene que trabajarlo porque nadie te va a ayudar. A edad temprana me di cuenta que la única forma de poder hacerlo era estudiar más y mejor que nadie. Por esa razón, cosa inusual donde vivo, me licencié y decidí opositar a judicaturas para encontrar esa oportunidad. Sin embargo, llegó un problema.
¿Qué problema fue? La crisis. Una crisis depredadora de las clases populares, aniquiladora de la clase media y de la estabilidad de millones de familias españolas. Y este es mi caso: mis padres perdieron el empleo cuando estaba terminando la carrera y aún me quedaba lo realmente difícil que era opositar. Tomé la decisión de trabajar mi último año de carrera para conseguir el dinero necesario para la oposición, pero nunca hubiera imaginado que pudiera llegar a ser tan caro opositar. Y menos aún el material.
Por esta razón, no me quedó otro remedio que volcarme en un trabajo de fin de semana que anteriormente lo tenía simplemente como afición y buscar un complemento al mismo. Esta afición de fin de semana, sin embargo, pronto, debido a la crisis, pasó a profesionalizarse y poco a poco comenzó a exigir más y más tiempo. Y por encima de todo mucha preparación: pruebas físicas realmente duras y pruebas teóricas aún peores. Aún así, tenía que encontrar un complemento salarial para ayudar en casa.
Por esa razón no tengo horario de estudio definido la mayoría de días, tan necesario en la oposición: robo horas al día para dedicarlas al estudio, llegando a irme a dormir algunos días a altas horas de la madrugada para poder cumplir con el plan diario de estudio.
Sin embargo, todas las posibles dificultades que podamos tener a la hora de opositar no nos deben amedrentar y hacernos abandonar nuestro objetivo. Si cada día nos levantamos temprano, trabajamos duro y somos incesantes en el objetivo conseguiremos la meta anhelada. Esa es la clave en esta aventura que recorremos sentados frente a nuestros Carperi: trabajo duro, esfuerzo y no cejar nunca en el empeño.

Boffo
Barcelona, 2 de junio de 2013

lunes, 3 de junio de 2013

Cantar cada 14 días, mi experiencia

Fui uno de los primeros colaboradores del blog y tras tiempo sin hacerlo, me animaron a escribir otra vez para contar mi experiencia opositora, que es un poco diferente a la de la mayoría.

Soy un opositor ya veterano, como se puede denominar a los que pasamos el umbral de los 5 años y ese tiempo, efectivamente, supone un punto de inflexión. Si cogiéramos las estadísticas veríamos que los 5 años es el plazo mayoritario en que la gente o bien aprueba o bien se deja la oposición. Tras suspender el test de Secres (aunque prepare jueces) y tras las perspectivas de plazas venideras, me vi sometido a este estado y me pregunté, ¿qué hago con mi vida, sigo buscando mi vocación de ser Juez o me enfrasco en otra aventura?

Tras estar meditándolo y hablarlo con el preparador, llegué a una solución intermedia. Quería seguir preparando, porque mi deseo algún día es ser Juez, pero vi que con 30 años no podía jugármela solo a una carta sine die, tenía que abrir un poco la mente y expandirme, así que conseguí trabajo como Procurador habilitado y como me quitaría tiempo para estudiar, no dejaría de ir a cantar, sino que lo haría cada dos semanas. Y en esas estoy, canto viernes sí, viernes no.

El ritmo de estudio es el mismo, pero sólo canto temas que me haya estudiado la segunda semana. Podríais pensar que se pierde intensidad en el estudio, que se pierde esa presión necesaria para poder estar enchufado, etc., pero yo no lo siento así y lo digo de veras, ya que en esto de la oposición soy bastante autodidacta y me impongo yo muchísimas cosas. De hecho, mi preparador me suele repetir hasta la saciedad una frase: “contigo tengo el trabajo muy fácil, porque casi todo te lo impones ya tu”.

Muchos de mis compañeros de preparador que estaban en mi situación abandonaron, decidieron que hasta ahí habían llegado, pero soy bastante cabezón para lo que quiero y me negaba a abandonar, así que en esas estoy; estudiando, aunque a menor ritmo, trabajando hasta que se abra otra vez la veda, como aquél que dice, y teniendo no sólo una carta sino dos.

¿Me saldrá bien la jugada? Sólo el tiempo lo sabe, ¡aunque espero que sí!


Gracias por haber leído la entrada y en especial, gracias a Pía y a Irene, que hacen un trabajo estupendo en este blog, besitos y abracitos 

Fran @erfran82

AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog, bajo pena de procedimiento penal.
Gracias por respetar el trabajo de los demás.